Leo con sumo
interés la transcripción de sus declaraciones en el día de hoy y no
puedo por menos que agradecerle el espaldarazo que da usted a logros
alcanzados por el Real Betis Balompié, y no solo en 2005.
Me explicaré: Según la transcripción, indica usted que "el primer
objetivo (de la Entidad que usted preside) es la Liga de Campeones, a
costa de la Copa y de la UEFA. Lo cambio todo por la Liga de Campeones,
como obsesión. No pienso que sea más importante levantar un título,
porque quedar entre los cuatro primeros sería subir un peldaño más...".
De haber sido adecuadamente recogidas estas declaraciones, me permito efectuarle determinadas observaciones:
La primera, que el que suscribe otorga bastante posibilidades a su club para alcanzar esta temporada alguna de las cuatro primeras plazas,
así que si ciertamente es ese el objetivo, por mi parte no tengo el más
mínimo problema en que el 28 de Febrero se queden en casa o vengan con
el equipo infantil como nosotros hicimos en aquel partido de 1918.
No obstante, y como quiera que durante el verano de 2005
(concretamente entre el 29 de Mayo y el 23 de Agosto) el que suscribe
tuvo la oportunidad de aprehender aspectos conceptuales acerca de la Champions y la Previa de la Champions -si
fuera mal pensado, que no lo soy, diría que gracias a la influencia de
su gabinete de comunicación en la prensa deportiva sevillana-, me
permito recordarle que las plazas que clasifican para la Liga de
Campeones son la del Campeón y Subcampeón, mientras que el tercer y
cuarto puesto lo hacen para la Fase Previa que no es Champions propiamente dicha.
Se le indico más que nada para que, si tal fuera la circunstancia, eso es la de alcanzar el tercero o cuarto puesto, no se le ocurra esperar oir el Himno de la Champions
salvo que se lo coloque en el reproductor de MP3. Verá, en la previa
que nosotros tuvimos que jugar ante el Mónaco (subcampeón de la
Champions el año anterior) no nos dejaron poner ni las estrellitas ni
el Himno, y bien que nos fastidió. Afortunadamente, pasamos la Previa y
llegamos a la Champions League mismamente.
Curiosamente, y adoptando otra precisión terminológica que se me
hizo recientemente, el Real Betis Balompié alcanzó la clasificación
para la Previa de la Champions League en la temporada 2004/2005, y la clasificación para la Champions League propiamente dicha en la temporada 2005/2006,
en la que disputó la fase de Liguilla. Una gran temporada para el
fútbol sevillano por esa circunstancia e, indudablemente, por los
éxitos de su club que, no obstante, debo colegir que usted considera
inferiores a lo que implica la clasificación para la Liga de Campeones.
Ni que decir tiene que si con sus declaraciones lo que quiere
transmitir sibilinamente es que el objetivo real es el Campeonato o el
Subcampeonato de Liga (motivos tendría para ello, pues es la posición
que ocupa), puede usted olvidar las precisiones sobre la Previa; le
deseo toda la suerte que usted sin duda merece en la consecución de este empeño.
Dicho todo lo anterior, no puedo por menos que sentirme honrado por las flores que al parecer quiere usted lanzar sobre el Real Betis Balompié al fijar como objetivo la clasificación entre los cuatro primeros. No se me escapa que ese objetivo ("obsesión",
me parece haber leido) lo marca usted como el Presidente del Club que
encabeza la clasificación de la Federación de Historia y Estadística,
lo que hace que deba otorgarle una mayor significación al mismo.
Se lo indico porque tanto usted como yo somos conscientes de que su
club no se clasifica entre los 4 primeros desde el lejano año de 1970, hace ya 37 años (lo que explica que esa clasificación se haya convertido en objetivo u "obsesión"), en tanto en cuanto el
Real Betis Balompié la ha alcanzado en un 3 temporadas de los últimos
12 años: concretamente, en 1995 (3º), 1997 (4º) y 2005 (4º).
No parece que un 25% de consecución pueda ser considerado como
consolidación en esos puestos, pero debo deducir que en sus manos esas
cifras serían sobradamente puestas en valor por su bien engrasado
gabinete de comunicación (conste que digo esto último sin atisbo alguno
de ironía).
Me inquieta, no obstante, que con esa referencia quiera usted
lanzar algún tipo de mensaje de apoyo a quien ha ostentado la
Presidencia de nuestro club durante esos años o a su afamado can: si
tal fuera el caso, le rogaría que desistiese de ello, pues somos muchos
los que pensamos que con independencia de algunos resultados
deportivos, el modelo de gestión económica y directiva de nuestro club
deja mucho que desear (no extrapole otras conclusiones de esta
reflexión, como quiera que le garantizo que no es el suyo el espejo en
el que algunos nos miramos, a pesar del empeño de su gabinete de
comunicación).
Sin otro particular, dándole mi sincera enhorabuena por haber
conseguido que la amnesia colectiva se instale a su alrededor y su
gestión entre 1992 y 1995 (diseño de la tercera fase de la venta de
acciones incluida) quede sepultada en el olvido, me despido deseándole
de corazón que la Justicia sea escrupulosamente justa con usted.