Inaudito lo que se vio en la rueda de
prensa de ayer. Manuel Ruiz de Lopera convocó a todos los medios para
convocar elecciones a la presidencia del Real Betis Balompié, las
cuales se celebrarán el próximo 14 de enero de 2007.
A dicho anuncio se unió la dimisión del actual presidente, José
León, quien permanecerá en el cargo hasta que se elija a un presidente
para que "no haya vacío de poder".
El máximo dirigente de la entidad comentó que "la decisión de la
accionista mayoritaria es que la afición del Betis designe a su
presidente, y la accionista mayoritaria dirá ustedes son soberanos y
ustedes van a dirigir los destinos del beticismo. José León seguirá al
frente de la presidencia de la entidad verdiblanca al igual que su
consejo de administración hasta la designación del nuevo mandatario".
Ruiz de Lopera volví a recordar las ofertas "millonarias e
impresionantes" que ha recibido para vender el Real Betis, pero que "la
accionista mayoritaria no vende el Betis por ahora porque no quiere que
caiga en malas manos".
El accionista destacó que "esto no lo ha hecho nadie en el fútbol
mundial" y sobre José León afirmó que "tiene todo el apoyo hasta la
proclamación del nuevo presidente".
Sobre el nuevo presidente aclaró que "se le dan las llaves de la
casa, no puede vender propiedades, pero puede vender a Sobis por mil
pesetas" y añadió que "por eso le pido a afición que tenga cuidadito
cuando elija al presidente, y que recuerden el 92, cuando sólo se
pagaban facturas de comidas de langostinos".
La presentación de candidaturas comenzará en noviembre y se
prolongará hasta el 30 de noviembre, se presentarán el 1 de diciembre y
del día siguiente al 2 de enero de 2007 se abrirá un periodo electoral
que culminará con las elecciones el 14 de enero. El presidente lo sería
por cuatro años, tendría todas las atribuciones gestoras del club y no
podrá vender ni hipotecar ningún inmueble del club.
Los electores serán los abonados al Betis mayores de edad y con dos
años de antigüedad, y los candidatos deberán tener una antigüedad de un
lustro, ser solventes económicamente y, sobre todo, que no pertenezcan
a la plataforma Béticos por el Villamarín, “porque esa gente le ha
hecho mucho daño al club. Cuando mandaban, sólo se pagaban facturas de
cigalas”.
Además, Lopera pide que para que el plebiscito sea válido, tienen
que votar el 60 % del censo, pero el día elegido para la consulta, el
14 de enero de 2007, el Betis juega en Pamplona, no en casa, por lo que
resulta casi imposible que voten el 60% de los béticos en un domingo en
el que el Betis no juega en casa. Por cierto, que si no se cumple ese
requisito, el del 60% de votos, "será entonces que los béticos quieren
que sea la mayoritaria la que ponga al presidente".
El margen de maniobra del presidente, según Lopera, va a ser el de
administrar un presupuesto de entre 30 y 36 millones de euros, con un
colchó de 6 millones de euros a cargo de los fondos de reserva del club.